"Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová." Sal 128:3-4
El temor de Dios es el principio de la sabiduría, y Él nos recompensa por el amor que nos tiene si el temer a Dios nos da sabiduría para escoger a nuestra pareja, y será una bendición que viene solamente de parte del Señor para la vida de cada creyente.
Es interesante cuando leí este versículo fue rhema a mi vida, las promesas que entrega el Señor no están sueltas tienen un propósito, es importante el saber esperar en él ser pacientes en todo momento, aún recuerdo la frase que dije sobre esto y fue: "Con esto espero el tiempo que sea", es verdad Dios nos permite esperar y dispone nuestros corazones, los cuales deben ser tratados y formados completamente.
Dos seres completos pueden complementarse entre sí, de manera que funcionen como los engranajes del reloj diseñados el uno para el otro, no intentes hacer que tus piezas encajen a la fuerza con otro rompecabezas, tampoco se deben besar sapos para encontrar a un príncipe azul. Dios pone en tu corazón la certeza de cuando deberás actuar, y es importante que conozcas bien a tus amistades para saber cómo es tu engranaje.
Dios te bendiga
Alberto Dávila
martes, 20 de abril de 2010
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